‘No tengo tiempo para nada’, ‘necesito más horas al día’, ‘¿qué hago para estirar el tiempo?’. Parece que estas plegarias son el pan nuestro de cada día. Pero, ¿será verdad que sentimos que no tenemos tiempo para hacer todo lo que nos gustaría y que necesitamos más horas de las que tenemos? Quizás la solución sea más fácil de lo que creemos.

“Hay gente que construye su propia vida y otras personas que viven sin darse cuenta la vida de otros. No son capaces de tomar decisiones sobre sí mismos y gestionan mal su tiempo porque nunca se han parado a reflexionar“, afirma a EL MUNDO Gustavo Piera especialista en coaching ejecutivo y autor del libro El arte de gestionar el tiempo (Alienta).

Desde su experiencia asegura que, para obtener resultados, es vital saber gestionar el tiempo que tenemos: “Son 24 horas para todo el mundo, ni una más ni una menos, y al final todos podemos conseguir lo que nos proponemos, sólo tenemos que seguir cuatro pasos: parar, pensar, decidir y andar”.

Es fundamental tener al día una reunión con uno mismo, “que será la reunión más importante del día”, para reflexionar y pensar cómo gastaremos ese tiempo y por qué debemos hacerlo de ese modo. No hay que olvidar, aclara Piera, que “cuando hablamos de tiempo hablamos de vida, porque el tiempo en sí no existe sino que es una medida que hemos creado para medir nuestra vida. Por tanto, si cambias la palabra tiempo por vida, el estrés se va y disfrutamos más del momento que vivimos”.

Por eso es preciso pararse y pensar: “Antes de afrontar cualquier reto, haz un stopy piensa en un objetivo alcanzable. Solemos sabotearnos intentando conseguir metas imposibles. Esto nos lleva a la frustración a pesar de nuestros esfuerzos. Por lo tanto, es fundamental dedicar un tiempo a meditar y reflexionar antes de actuar”, añade por su parte el coach y experto en Inteligencia Emocional Enrique Jurado, director de D’Arte Coaching.

Optimizar resultados

Para optimizar los resultados de nuestras tareas no necesitamos más tiempo. A veces realizamos tareas importantes en dos horas, y otras veces tenemos todo el tiempo del mundo y tan sólo conseguimos un 10% del resultado que nos habíamos propuesto. ¿Cuántas veces nos ha pasado que hemos estado un día entero trabajando y hemos conseguido resultados mínimos y otro, en cambio, nos ha bastado apenas un par de horas para obtener los éxitos que queríamos?

Según explica Piera en su reciente publicación, para ser realmente efectivos en nuestras actividades necesitamos una reglas que nos ayuden a coordinar lo que tenemos que hacer y cuándo lo tenemos que hacer, unas reglas que nos permitan, con un mínimo de tiempo, conseguir buenos resultados. Para ello, alude al famoso principio del economista italiano Vilfredo Pareto, más conocido como la regla del 20-80: Un 20% de un día de trabajo produce un 80% de resultados, o bien un 80% de trabajo genera sólo un 20% de los resultados. “Si pretendemos mejorar resultados no hace falta trabajar más sino trabajar mejor”, asegura Piera.

Para conseguirlo, Piera aconseja seguir estos tres pasos: establecer muy bien lo que quiero, determinar las tareas y/o actividades que necesito para alcanzarlo y dedicar tiempo a esas actividades. “Si no le pones vida a lo que haces, mejor déjalo. Búscate otro trabajo donde pongas todas las ganas y disfrutes de lo que hagas”, señala el especialista.

Tener claros nuestros objetivos y no perderlos de vista es la clave de todo. Para conseguirlos, debemos tener una visón global y definir prioridades: separar lo urgente de lo importante. “Lo urgente es aquello que en el tiempo se acaba. Algo que termina dentro de dos horas será más urgente que lo que acaba en dos días. La importancia, en cambio, depende de los resultados”, explica el especialista.

De este modo aconseja que cuando una cosa no sea urgente ni importante, mejor no hacerla en ese momento. Si dos temas son urgentes pero uno es más importante, haga ése en primer lugar.

Y por último, hay que dedicar tiempo a esas actividades: “En todo lo que hagas pon el 100% de tu cerebro y verás que con el mismo tiempo puedes producir 100 veces más”, insiste.

Hay tareas que sin duda requieren una gran esfuerzo como son las, denominadas por Piera, actividades elefantes. Es decir, aquellas que requieren de un gran esfuerzo y sacrificio y que no dan resultados inmediatos sino a largo plazo. Por ejemplo, los idiomas. ¿Por qué nos cuesta tanto aprender otra lengua? Porque probablemente no veamos los resultados hasta mucho tiempo después. “Para llevar a cabo estas tareas elefantes, hay que dividirlas en otras más pequeñas y hacer descansos tras hora y media de trabajo“, recomienda el experto.

No sólo la planificación es importante, para rendir al máximo en cada tarea es fundamental ser conscientes de quiénes y cuáles son nuestros ladrones del tiempo. Según explica Piera, tenemos que alejarnos de aquéllo que nos hace perder el tiempo. El móvil o el ordenador pueden ser distracciones importantes, por ello es preciso evitarlos.

“El tiempo es mucho más valioso que el oro, con todo el oro del mundo no puedes conseguir más tiempo; sin embargo, con tiempo sí puedes conseguir oro”, concluye Piera.

POR: Beatriz G. Portalatín

FUENTE: El Mundo (22/03/2016)

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