En Suiza, en los buses o trenes nadie controla los tickets de los pasajeros, pero los suizos adquieren sus boletos en los puestos de venta o en las máquinas expendedoras (conciencia honrada habituada de las personas). Esta conducta de la gente solamente es uno de los muchos elementos habituados en la conciencia ciudadana suiza que me llamó la atención en el viaje que realicé a aquel lejano país helvético hace algunas semanas atrás. Entretanto, en América Latina ver similar realidad sería poco probable.

¿Por qué en Suiza se mantiene un alta conciencia ciudadana y alta calidad de vida pese a tener escasos recursos naturales?

Cuando los antepasados de los suizos modernos, antes y después de Jesucristo, eran nómadas pobres conformados por varias tribus con predominancia de la Celta. Según el famoso, filósofo Friedrich Engels, los “pequeños burgueses (suizos) habían advertido que los suizos primitivos eran tan fuertes y tan tontos como sus bueyes”.

Los antiguos pobladores, que se desplazaban en los actuales territorios de los países nórdicos como de Suiza, eran tribus nómadas porque en estas zonas existen escasos recursos naturales. Sin embargo, a partir de la Edad Media se inicia las grandes transformaciones en estos países. En Suiza se desarrolla el protestantismo cristiano radical, y en 1847 en una breve guerra civil, los protestantes se imponen a los católicos para crear el Estado Federal de Suiza.

En mi caso, antes de conocer acerca de la historia de Europa, en algún momento de mi educación secundaria o universitaria escuché hablar a algún profesor sobre la revolución industrial. Surgió mi pregunta, ¿por qué se dio la revolución industrial en los países nórdicos europeos especialmente en Inglaterra y no en América Latina? Esta pregunta me impulsó a iniciar a viajar por algunos de estos países e investigar sobre el desarrollo humano de los mismos.

Durante dos años de estancia en Europa, emprendí la búsqueda de respuestas. Viajé por varios países (Inglaterra, Alemania, Holanda, Italia, España, Portugal, Bélgica, Francia) que me ayudó a entender la diferencia entre la cultura protestante y la cultura católica. Además, mis reflexiones e indagaciones no se limitaron a las experiencias vividas, sino que también se extendieron al ámbito de la investigación. 

Luego de dos años de mi estancia Europa, seguí viajando a algunos países nórdicos europeos. Hace unas semanas atrás estuve en Suiza, específicamente en Ginebra, donde se desarrolló el principal foco del protestantismo cristiano europeo en la Edad Media. Al pasar por  Madrid – España les comenté a algunos conocidos acerca de mi viaje. Uno de ellos me dijo: “esos suizos se creen que están por encima del mal y del bien”, y otro, me advirtió de que los suizos son personas frías, secas y estrictas…

POR: Bartolomé Mamani Humpiri