circuloLas instituciones de la sociedad andina, según el investigador Jürgen Golte, eran “entidades permanentes, más allá del tiempo que transcurre a nivel del ciclo vital individual”; ya que cada individuo desde el principio de su vida, al socializarse, tenía que aprender sus “deberes y derechos” que estaban previamente establecidos para el ordenamiento social y para el proceso productivo descentralizado.

Los deberes y derechos de los individuos han sido elaborados en base a los principios o valores morales de los antiguos andinos que han determinado la “construcción” de las instituciones estables y fuertes de las naciones andinas antiguas.

Estos valores promovían entre los individuos en la cultura andina ancestral  a ser veraces (ama llulla), trabajadores (ama quella) y honestos (ama sua) en los diferentes niveles sociales. En ese sentido, el ayni y la minka (cooperativismo) era formas de trabajo comunal.

Por esta razón, algunos investigadores como Golte llaman a las sociedades andinas (incaica y otras) que han surgido  como “la racionalidad de la organización andina”. De esta manera, los antiguos andinos han sabido experimentar y producir productos agropecuarios en diversos ambientes geográficos. Donde el principio de la cooperación, según el investigador Golte, era “una precondición” en el proceso de producción agropecuaria descentralizado, como consecuencia se produjeron “formas cada vez más complejas de cooperación entre los agricultores”.

Entonces, “toda la cultura andina, según Golte, resulta ser un conjunto interdependiente en grado sumo de la naturaleza transformada en los milenios de desarrollo humano”. En este concepto, las poblaciones de los andes supieron construir instituciones estables, complejas y fuertes para el ordenamiento social y para el proceso productivo.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPrint this page