En de la investigación realizado en los Andes (2008-2015) se hallaron que los jóvenes desde la primera infancia (católicos y adventistas) tienden a idealizar a los imágenes religiosa de “raza blanca” (color rosado) como “seres vivos divinos con poder de proteger y ayudar a las personas”.

Los colonizadores desde que empezaron a destruir a los “dioses” locales, impusieron las imágenes católicas a los pueblos originarios para que puedan adorar como “divinas y cristianas” (Rostworowski, 1983; Meentzen, 2007). Por esta razón, los clérigos en sus jurisdicciones promovían la organización de festividades, consumo de bebidas alcohólicas y otras, que les daban muchos réditos económicos. Entonces, las poblaciones de los Andes en el proceso de colonización religiosa se habituaron en las tradiciones religiosas coloniales; por esta razón, en pleno siglo XXI, estas poblaciones siguen practicando las costumbres católicas sin que nadie les obligue (el hábito se encargó de perennizar en el tiempo).

Se pudo observar, en ese sentido, que los niños/as  tienden a interiorizar a las imágenes religiosas en los diferentes espacios sociales de las zonas de estudio: templos católicos (variedad de iconografía), oficinas comunales, cementerios, montañas, instituciones educativas, templos adventistas (imagen de Jesucristo), lugares de accidentes de tránsito, e incluso en las viviendas familiares.

Los católicos han idealizado, durante la niñez, una variedad de imágenes: Santa Rosa de Lima, Virgen María, Virgen del Rosario, Cristo crucificado, San Santiago, San Juan, Jesús en un cuadro, entre otras. Algunos de ellos, además, afirman tener imágenes en sus viviendas, como el conocido y famoso cuadro ‘Sagrado Corazón de Jesús”. Entre tanto, los adventistas han representado la imagen de Jesucristo en sus templos, y algunas imágenes católicas en lugares públicos; ellos también afirman que tienen imágenes de Jesucristo en sus viviendas.

La idealización de las imágenes católicas por los jóvenes, durante la niñez, es producto de las experiencias impactantes con las imágenes sacras; los católicos más que los adventistas. Por ejemplo, Karla reseña que de niña, al ver el cuadro con la imagen de Jesús, sentía su presencia viva; tal es así, que en cada evaluación que tenía en la escuela, le pedía ayuda, obteniendo buenas notas. En caso contrario, cuando dejaba de rezarle, sentía que no recibía su ayuda.

POR: Bartolomé Mamani Humpiri