mujeresSe cree que los medicamentos para tratar la depresión y otros problemas emocionales actúan en el cerebro revirtiendo un desequilibrio químico, teoría que ha circulado en las últimas dos décadas, que considera que si sufrimos algún trastorno emocional la causa puede estar en los compuestos químicos que actúan en nuestro cerebro. Y lo más probable es que se nos dé un fármaco diseñado para corregir ese desequilibrio químico.

Según la doctora Joanna Moncrieff, del Departamento de Ciencias de Salud Mental de la Universidad de Londres lo único que hacen estos medicamentos es poner a la gente en un “estado artificial inducido”. Según la investigadora, antes de tomar uno de estos medicamentos, los pacientes deben estar mucho mejor informados sobre la forma cómo estos compuestos actúan y los efectos que producen. 

Tal como dijo la experta a la BBC, no son sólo los médicos los que se han encargado de decirnos que necesitamos tabletas para corregir nuestros “desequilibrios químicos”. “Revistas, periódicos, organizaciones de pacientes y sitios de internet, todos han publicitado la idea de que enfermedades como la depresión, la ansiedad, la esquizofrenia y el trastorno bipolar pueden ser tratados con medicamentos que ayuden a rectificar un problema cerebral subyacente”.

Según la doctora Moncrieff, “igual que a un diabético se le dice que necesita tomar insulina, a la gente con esquizofrenia y otras enfermedades se le dice que debe tomar medicamentos psiquiátricos para el resto de su vida para estabilizar sus compuestos químicos cerebrales”. El problema, agrega, es que hay muy poca justificación para esta visión de los medicamentos psiquiátricos.

Una de las teorías en las que se basan los medicamentos para la depresión, ansiedad y otros trastornos emocionales, es que hay un desequilibrio en el nivel de serotonina -un compuesto químico cerebral que funciona en el sistema nervioso como neurotransmisor y que se cree está involucrado en el estado de ánimo del individuo. 

Pero tal como señala la investigadora “primero, aunque las ideas como la teoría de la serotonina en la depresión han sido publicitadas ampliamente, la investigación científica no ha detectado hasta ahora ninguna anormalidad en el sistema de la serotonina en personas que están deprimidas”.

“Segundo, a menudo se dice que el hecho de que el tratamiento farmacológico \’funciona\’ demuestra que existe una deficiencia biológica subyacente”. Pero, agrega, “hay otra explicación para la forma como los medicamentos psiquiátricos afectan a las personas con problemas emocionales”. “A menudo se pasa por alto que los fármacos usados en psiquiatría son drogas psicoactivas, como el alcohol o la marihuana. Las drogas psicoactivas hacen a la gente sentirse diferente, la colocan en un estado mental y físico alterado. Y esto afecta a todos, independientemente de si tienen el trastorno o no”. Es por eso, afirma la experta, que para entender cómo afectan a las personas estos fármacos hay que entender cuáles son los efectos psicoactivos que producen.

Los llamados medicamentos antipsicóticos, por ejemplo, “sofocan” los pensamientos y emociones, lo cual puede ser útil en personas con psicosis. Los fármacos como el valium producen un estado de relajación y mareo placentero, lo cual puede reducir la ansiedad y la agitación. Los llamados “antidepresivos” provienen de varias familias químicas distintas y producen efectos variados.

La opinión sobre los fármacos psiquiátricos ha cambiado mucho desde los 1960, pero la doctora Moncrieff cree que gradualmente se les ha ido considerando como tratamientos específicos para enfermedades específicas, o panaceas, y los efectos psicoactivos que producen se han ido olvidando.”Sin embargo -dice la investigadora- esta transformación no se ha basado en ningún evidencia convincente.

“Creo que lo más probable es que estos fármacos ‘funcionan’ produciendo estados inducidos por drogas que suprimen u ‘ocultan’ los problemas emocionales.”Esto no significa que los fármacos psiquiátricos no puedan, a veces, ser útiles. Pero la gente necesita estar consciente de los efectos que producen y de lo que hacen.

“Por el momento se está alentando a la gente a creer que si toma una píldora esto la hará sentirse mejor porque está corrigiendo algún defecto en sus procesos cerebrales.”Esto suena muy bien. Si su cerebro no está funcionando apropiadamente y un fármaco puede lograr que trabaje mejor, entonces tiene sentido tomarse una píldora”, dice la científica. “Pero, si por otra parte, le damos a la gente la información completa, quizás el tratamiento farmacológico no sea tan buena idea. 

“Si le decimos a la gente que no tenemos ni idea de lo que pasa en su cerebro, pero que puede tomar el fármaco que la hará sentirse diferente y podría ayudarle a suprimir sus pensamientos y sentimientos, entonces mucha gente quizás preferirá no tomar esos medicamentos”.

La investigadora subraya que la gente que está severamente trastornada o angustiada quizás acogerá con beneplácito esos efectos, al menos por un tiempo. Pero agrega que “la gente necesita tomar decisiones informadas sobre si el consumo de fármacos psicoactivos es una forma útil de manejar sus problemas emocionales.”Pero para poder hacer esto con responsabilidad, los médicos y sus pacientes necesitan mucho más información sobre la naturaleza de los medicamentos psiquiátricos y los efectos que producen”, expresa la científica.

Entrevista realizada por la bbc.com/mundo/ciencia.09.07.2015
Por Joanna Moncrieff, Profesora de Psiquiatría en el UniversityCollege de Londres, ejerce la práctica clínica. Es fundadora y presidenta de CriticalPsychiatry Network, que agrupa a psiquiatras que se oponen al modelo biologicista tradicional y de coacción sobre el paciente

Plataforma Internacional contra la Medicalización de la Infancia

Juan Pundik
Presidente

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