¿Cómo es posible que un hombre (Stephen Craing Paddock) de clase media que trabajaba para una compañía aeroespacial sin antecedentes policiales haya podido causar uno de las masacres más graves en Estados Unidos? Craing mató cerca de 60 personas y causó más de 500 heridos en un ataque a una masa de espectadores del festival ‘Route 91 Harvest’ en Las Vegas en EE UU el pasado mes de octubre del 2017 (El Confidencial, 02/10/2017). No obstante, similares hechos con menor cantidad de víctimas son frecuentes en Estados Unidos.

Las últimas masacres que se vienen dando en Estados Unidos, sin embargo, no son los más graves en la historia humana. La demencia de Adolfo Hitler, el líder de los nazis, causó la muerte de un promedio de 60 millones de personas en la Segunda Guerra Mundial, solamente hace 70 años  (siglo XX). Hitler y sus seguidores se consideraban de una “raza superior y pura”. Por ello, cualquier mezcla con otra “raza” consideraban como una degeneración de la “raza aria hitleriana”. Entonces, el mayor enemigo de los nazis eran los judíos en general, pero no dejaron de considerar como amenaza a otros grupos sociales como a los gitanos o a los discapacitados.

Quizá uno de los peores genocidios de la historia humana se haya dado en América Latina. Ya que, desde que llegaron los colonizadores a nuestro territorio, hoy llamado América Latina, consideraban a las personas originarias “salvajes” (comparaban con los animales) y peligrosas para sus propósitos malvados y perversos. Los vestigios están registrados en los textos de los propios colonizadores o de la Iglesia Católica Colonial; además, la sociedad y cultura incaica o andina ha perecido, y los descendientes han perdido la memoria colectiva. Por ello, los colonizadores les han apodado con la palabra: “indígenas sin intelecto”. No obstante, la justicia Divina tarde o temprano les alcanzará a estos colonizadores católicos genocidas.

 ¿Por qué tanta barbaridad o crueldad humana? Algunos intelectuales que enfocan desde el punto de vista ideológico y político dirán que la barbaridad lo hacen los capitalistas o los ricos, los que opinan desde el punto de vista cultural dirán los occidentales o los supuestos blancos son los más crueles, etcétera.  Si bien es cierto que una persona puede ser más cruel que otra, o una sociedad más bárbara que otra; pero la maldad está en todas partes.

Sigmund Freud diría que existe “un otro individuo oscuro” en cada alma humana (Adoun, 1994). Los investigadores modernos lo llaman “mente oculta e impenetrable” (Froude, 2000).

¿Cómo funciona este “otro individuo” o “mente oculta”?.

POR: Bartolomé Mamani Humpiri