Las advertencias de los españoles bien intencionados no hicieron que desistiera de viajar a Suiza. Ya que tenía la seguridad de que en este país encontraría aspectos culturales importantes en el desarrollo humano con la influencia de los valores de la religión protestante medieval. Es decir, la existencia de mayor calidad de vida por la primacía de la conciencia ciudadana basada en la cultura protestante. Aunque en el Aeropuerto Internacional de Ginebra tuve un frío recibimiento por un personal de la oficina de información turística.

Desde el punto de vista histórico, algunos pueblos suizos y de otras partes de Europa empezaron a transformarse desde que Juan Calvino se instaló en Ginebra – Suiza en 1536, donde encontró un ambiente propicio para la reforma religiosa que habían iniciado otros sacerdotes católicos, y Calvino es considerado uno de los padres de la Reforma Protestante. En la doctrina calvinista como idea central está en la pasión por la supremacía y la majestad de la gloria de Dios.

En ese sentido, según Regàs (2009) refiere que el calvinista tenía la consigna de llevar una vida ejemplar constante sin cometer ni siquiera un pecado para la glorificación de Dios, porque no tenía la posibilidad de enmendarlo; además, tenía que llevar una vida ordenada, sencilla, diligente, frugal en sus gastos y moderada en sus necesidades. Esta realidad solamente se puede entender a partir del proceso de cognición estricta de los protestantes de las doctrinas cristianas. Según la autora, este modelo de comportamiento se impuso con una fuerza e intransigencia tal, que desencadenó torturas, exilio y muerte.

En la actualidad, Ginebra es la ciudad más importante no solamente de Suiza, sino que también del mundo. Aquella ciudad construida por los protestantes medievales intransigentes, hoy día se ha convertido en el albergue del mayor número de organizaciones internacionales del mundo (Organización Mundial de la Salud, Organización Internacional del Trabajo, Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Refugiados, Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, Comité Internacional de la Cruz Roja, etc.).

Centro de exposición de CERN

Además, en Ginebra está la Centro Europea para la Investigación Nuclear (CERN), este centro de investigación en física de partículas es las más importantes del mundo.  Y esta ciudad (Ginebra) es uno de los centros financieros más importantes del mundo, conserva una tradición relojera, el salón de exposición de automóviles  es uno de los más importantes de Europa, etc. Por estas y muchas otras razones Ginebra es considerada como la capital de la paz.

El calvinismo, después de la muerte de Juan Calvino, siguió teniendo una influencia significativa en muchos países europeos especialmente en los pueblos de habla inglesa. Al respecto, Weber afirma que “el Dios calvinista no exigía de sus fieles la realización de tales o cuales buenas obras, sino una santidad en el obrar elevada a sistema” (2007, p. 128). Según el autor, esto sólo podía lograrse mediante un cambio radical en cualquier calvinista.

Entonces, al llegar a Ginebra mi prioridad estaba en reconocer no solamente la cultura material dejado por los protestantes cristianos medievales, sino que también tenía interés por observar los valores protestantes medievales vigentes en la cultura de la población viva helvético.

Poco después de llegar a la ciudad de Ginebra pude observar la armonía del tránsito de los medios de transportes y los peatones. Por las mismas vías transitan los buses eléctricos y no eléctricos, los tranvías (trenes), vehículos particulares. Entretanto, los peatones caminan o cruzan las calles por las vías que les corresponde. No escuché de algún accidente de tránsito, ni de bocinazos de vehículos…

POR: Bartolomé Mamani Humpiri